domingo, 17 de junio de 2018

LUCHITO PÉREZ, EL ARQUERO VOLADOR DE LA UNIÓN VETERANA


LA DISCUSIÓN 11-04-2016 POR  RODRIGO OSES.
Luis Pérez (80 años) revela, sentado en el living de su hogar en Chillán Viejo, que cuando estaba a punto de firmar en Unión La Calera, proveniente de la reserva de Palestino, el presidente calerano le quedó mirando la mano derecha.

Era que no, si al recordado “arquero volador”, y leyenda de Ñublense, le faltaban dos dedos, pero se las había arreglado para brillar en el cuadro tricolor. “Pensé, aquí me fui cortado, porque sabe, siempre creí que desconfiaban que podía atajar por este defecto”, evoca “Luchito”, mostrando su mano diestra, en la que sufrió un accidente cuando a los 8 años se puso a “intrusear una motosierra”.

A pesar de la desconfianza, visaron su contratación en La Calera donde brilló para luego pasar a Trasandino, club desde el que emigró con 23 años al elenco chillanejo que militó en el Regional, Unión Español.

SE ENAMORA DE CHILLÁN
Proveniente de Cerrillos, Región Metropolitana, en 1959 “Luchito” se vino a Chillán tentado por una mejor oferta porque Trasandino le debía tres meses de sueldo.  “No tenía idea cómo era Chillán, pensé que era como las películas de cowboy, con carretas y caballos, así que llegamos al Salón Olimpia, en el bus Vía Sur”, recuerda iluminando la charla con su sonrisa.De inmediato se puso a las órdenes de Juan Ramírez que estaba entrenando al equipo en la antigua cancha de arena del estadio Nelson Oyarzún. Le bastaron una seguidilla de voladas, en un breve ejercicio, para convencer a los dirigentes que de inmediato le ofrecieron un contrato por 200 escudos, el que al día siguiente ascendió a 240 por petición del DT Juan Ramírez que temía que se lo llevara otro equipo. Tras un año en el Regional, el DT Martín García lo convenció para que firmara en Ñublense donde se ganó el cariño de la hinchada a punta de atajadas espectaculares.
-Y se fue a Ñublense donde estuvo entre 1960 y 1970.

- Don Martín me ofreció 150 mil, pero, pensé que aquí no dan primas. Y le dije “Don Martín ¿aquí no hay primas?”, no, misssh, querí casarte, me dijo. Me dieron pensión al tiro a pesar que habían problemas. Estuve un tiempo en el hotel España en Libertad. Después se puso difícil la cosa porque no pagaban al día y me fui a comer donde Custodio González, en el “Condorito” y ahí comían varios jugadores. Ahí conocí a Romerito.  Yo le dije usted juega. Me dijo sí pues, ¿no me conoce?, yo soy Romerito. ¿Y usted? le dije soy Luis Pérez vengo del Unión Español y voy a jugar en Ñublense. Lo encachado es que me dijo “y ¿usted en qué puesto juega? Porque ya me había cachado la mano con dos dedos menos, y me queda mirando y me dice…¿me está hueveando?, jajaja. 

-¿De ese plantel que jugadorazos recuerda?
- Segundo Castro era un espectáculo. Daba gusto verlo jugar. Mucha gente decía vamos a ver a Castrito. A mí siempre me salía una voladita buena. A la gente le interesaba que yo volaraba. Siempre decían “falta la volada de Luchito”. También el zaguero argentino Claudio González, el centrodelantero Borello, Romerito, Malloco Pérez, Mamani.

-La gente de la época dice que usted volaba con una gran agilidad. ¿Cuáles eran sus cualidades?
- Primero ágil para volar y seguro de manos. Aquí en Concepción, los diarios me pusieron el arquero volador. Mi historia es bonita, pero económicamente mala.

- Exactamente, sus contemporáneos en Ñublense me cuentan que sufrieron mucho en las pensiones y por los sueldos impagos.
- En la parte económica fue mala, en algunas pensiones nos daban cochayuyo con papas tres días seguidos porque no se pagaban los arriendos, aunque en lo deportivo vivimos lindos momentos como cuando inauguramos el estadio Nelson Oyarzún con la Selección Chilena y después con Cerro Porteño en partidos extraordinarios.

- ¿Qué recuerdos tiene de ese duelo con la Roja Mundialista del 62’?
- Uff, gran partido. ¿Sabe? A Ñublense le hicieron cuatro, perdimos 4-2, pero fue el único equipo al que le pasaron menos goles, porque a Temuco le pasaron 9, a Concepción 12. En la selección estaban todos, Juan Ramírez, Jorge Toro, Leonel Sánchez, Tito Filloux. El estadio estaba lleno y nos aplaudieron. 

- En el  partido con Cerro Porteño usted le rechazó un contrato a los dirigentes tras atajarlo todo.
- Sí, para mí fue un partido extraordinario. Los dirigentes de Cerro Porteño hablaron con los de Ñublense porque querían verme ya que había jugado bien. El presidente de Ñublense, Renato Solar, les dijo “aquí está la maravilla”. “Ahh, no es muy grande, pero en el arco parece un gigante”. Me dijeron si me gustaría jugar por ellos, yo les dije que hace poco había hecho contrato, pero pensé que pasa si soy un fracaso allá, me faltó quizás personalidad y dije que no.
-Usted terminó jugando de delantero...
- Sí, dos veces jugué de delantero. Una vez le hice un gol a Green Cross en Santiago. En aquellos años no había cambio de arquero. Me lesioné de un brazo y Segundo Castro se puso al arco y me fui arriba. Hice un golazo. Empatamos a uno. En Santiago los diarios comentaban que el arquero de Ñublense le había marcado al arquero que había jugado en la Selección Argentina Julio César Musimessi.
-¿Se fue dolido de Ñublense?
- Sí...(se emociona), nadie me dio las gracias después de 10 años. Eso me dolió. Solo “La Discusión” puso “Gracias Luchito”. Me retiré en Unión Veterana de Peumo  en Tercera División donde en 6 años gané la plata que no gané en Ñublense, pero siempre me la jugué y me volví a vivir con mi familia a Chillán.


domingo, 12 de noviembre de 2017

VOCES DESDE LA PEUMINIDAD




Los dos libros publicados a la fecha por la escritora peumina  Rosa Aránguez  Salas  “El Botón de Oro y Otros Cuentos” (2016) y “Palabras al Viento”  (2017), son una clara muestra de lo que yo llamo la peuminidad que es  la indagación de la identidad  propia y particular de nuestro pueblo. Ser  peumino  es una identidad forjada de vivencias, de recuerdos  compartidos que no son propios y que tienen sentido emotivo para quienes somos habitantes del  terreño  que se ubica en la cadena de cerro que comanda el Gulutren y el rio Cachapoal.

Tanto la prosa como la poesía de la “Rosita” como  se le  conoce tiene personajes protagónicos elementos como el río, el cerro, los paltos, limones y naranjos sus azares y  aromas es naturaleza  significada por  vivencias que si bien le suceden a personajes  conocidos o a ella misma, también  son anécdotas, sucesos que son reconocibles para muchos, los buenos tiempos de la capital del departamento de Cahapoal.  Su poesía  nos recuerdan las que aprendimos los primeros años, son  palabras cantarinas llamadas hacer declamadas, le permiten realizar reconocimiento a personas  y  circunstancias que le son  queridas. Sus cuentos son deleites narrativos, por cuanto su habilidad literaria le permite expresar en forma directa situaciones dolorosas o extremas  que  tiene un expresión poderosa, pues se alimenta de una sensibilidad y fineza propia de su condición femenina. Nada más que decir que invitar  a la lectura de sus creaciones.   

lunes, 29 de mayo de 2017

Noticias del "Tiburón"Ramos en las canchas peuminas

‘Tiburón’ Ramos debutó con póker de goles en Peumo
EL TIPOGRAFO, CL
Publicado el 31 Agosto, 2016 Por Alex Savoy

El experimentado goleador defiende al Club Deportivo Viña Rosario.

Renato ‘Tiburón’ Ramos se estrenó con lo mejor que sabe hacer, goles para todos los gustos, por el Club Deportivo Viña Rosario que milita en el torneo amateur de Peumo. El experimentado artillero que acaba de cerrar su paso por el profesionalismo marcó cuatro de los siete tantos con que su nuevo equipo derrotó sin apelación 7-0 al Club Deportivo Esperanza. Renato Ramos tuvo una dilatada trayectoria en equipos de Chile y el extranjero, destacando sus pasos por Unión Española, Audax Italiano, Palestino, Tecos de México, Bolívar de Bolivia, Universidad de Concepción, Antofagasta, entre otros clubes.

El Tiburón Ramos en Peumo
Publicado en

Las historias de jugadores retirados en el fútbol amateur - AS Chile

chile.as.com › Chile › Futbol
1 may. 2017
Renato Ramos se retiró en Palestino hace muy poco. Hoy trabaja en el fútbol formativo del cuadro tricolor, lo que alterna con su puesto de centrodelantero en el equipo Viña Rosario de la comuna de Peumo, a 160 kilómetros de Santiago hacia el sur.

"Ha sido una linda experiencia. Me recibieron y me han tratado muy bien. En general hay buena relación con los rivales, aunque con los roces propios del fútbol, pero no pasa más allá de la cancha. No hay mala onda, no hay mala leche; al contrario, hay un respeto de los compañeros, de los rivales y de la gente también", indica el Tiburón Ramos.

"Todavía tengo ganas de jugar e incluso me siento físicamente bien. Pero en la medida que pase el tiempo vamos a ir viendo. Además está el tema de la disponibilidad de tiempo, sobre todo ahora que estoy trabajando en el fútbol joven de Palestino, porque nos toca jugar los fines de semana también. La idea es conciliar el trabajo con la entretención de seguir jugando", agrega el ex '9' de los árabes, quien se vinculó en forma bien singular con el elenco de Peumo.
"Cuando estaba en la indecisión de seguir jugando o retirarme, me contactaron vía y les respondí que me esperaran porque todavía no había tomado una decisión. Después, cuando decidí no seguir jugando, nos volvimos a comunicar y ahí acordamos de qué forma yo podía empezar a jugar por ellos. Nos juntamos una primera vez, conversamos y empecé a jugar por ellos", expresa.
Mal no le fue al ex futbolista profesional en el Viña Rosario. "Tuvimos la suerte de ser campeones y clasificamos a la Copa de Campeones. Lamentablemente no pudimos avanzar más que dos etapas, pero como experiencia fue buena. Hay una directiva nueva y joven y para ellos fue muy bueno conseguir lo que se alcanzó El nivel no es malo, hay muchos jugadores con pasado por Tercera División o en cadetes. Dan ganas de ir a jugar, se ven cosas bastante interesantes", afirma, finalmente, el Tiburón Ramos.